a exposición Felipe II, un príncipe
del Renacimiento, organizada por la Sociedad Estatal para la
Conmemoración de los Centenarios de Felipe II y Carlos V, y patrocinada
por la Fundación Caja Madrid, se enmarca dentro del proyecto
general Felipe II, un monarca y su época.
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La
Primavera. GUIUSEPPE ARCHIMBOLDO.
Musée du Louvre. Département des Peintures.
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Retrato
de Cardenal. EL GRECO.
The Metropolitan Museum of Art. Nueva York.
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Carton
para la Vidriera del Rey. DIRCK CRABETH.
San Juan Bautista en Gouda. Holanda.
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Las salas del Museo del Prado albergarán
una amplia serie de obras de arte, las cuales, a través de un lógico
y coherente recorrido, nos mostrarán dos aspectos esenciales para
el arte del Renacimiento. El primero es el de demostrar la relevancia
del mecenazgo artístico de Felipe II, el más importante de la Europa
del siglo XVI; el segundo el de hacer ver el valor que adquirían las
imágenes artísticas en la corte del Rey Prudente. Ambas cuestiones
se presentarán en función de los lugares y circunstancias en que se
produjeron, es decir, el marco general de la sociedad cortesana de
la alta Edad Moderna en el tiempo de la Contrarreforma.
En la
exposición se muestran obras de todos los artistas que trabajaron para Felipe II, con
pinturas fundamentales de Tiziano, Alonso Sánchez Coello, Juan Fernández de Navarrete el
Mudo, etc...
Pero también aparecen piezas capitales de artistas que el Rey coleccionó pero no pudo
conocer como el Bosco, Patinir, Memling,
Arcimboldo, Jamnitzer o Van der Weyden, junto a una selecta representación
de artistas de su época como, por ejemplo, Morales el Divino y el
Greco. Igualmente se ha procurado representar todos los géneros artísticos
al servicio de la magnificencia de la corte desde tapices y armaduras,
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a joyas, orfebrería, medallas, estampas, dibujos, ricas telas, encuadernaciones,
libros y códices miniados, escultura y pintura, etc.
Un amplio muestrario en el que han colaborado instituciones como Museo
Nacional del Prado, Patrimonio Nacional, Biblioteca
Nacional de Madrid, Kunsthistorisches Museum de Viena,
The Metropolitan Museum de Nueva York, Musée du Louvre
de París, The National Gallery de Londres, Museo Nazionale
di Capodimonte de Nápoles, Gallería Borghese de Roma, Galleria
Nazionale de Parma, Galleria degli Uffizi de Florencia,
Musées Royaux des Beaux-Arts de Bruselas y una larga serie
de prestadores nacionales y extranjeros.
Todas las obras de arte que se exponen obedecen a un designio capital:
mostrar cómo se construía estéticamente una determinada imagen de
la majestad real en la época del Renacimiento. A ello dedicaron sus
esfuerzos la mayor parte de los artistas que colaboraron con Felipe
II, así como los cortesanos y el mismo Rey, que coleccionaron importantísimas
cantidades de obras de arte de todas las épocas y lugares. Con ello
se dotó a la corte del Prudente de la suntuosidad y magnificencia
necesarias para representar adecuadamente esta
majestad |
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SECCIONES DE LA EXPOSICIÓN
-Protagonistas de un reinado
-La formación de un príncipe renacentista.
-La antigüedad clásica como modelo estético.
-Las galerías de retratos.
-La devoción de la época y la piedad del Rey.
-Difución de la imagen regia.
-Propaganda y antipropaganda.
-Una época de coleccionistas.
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